miércoles, 20 de febrero de 2008

Juan Gonzalez Moreno en los coloraos.


Si es del interes de todos hablar de las hermandades y la historia de la archicofradia, es de reciproco hablar de un pilar importante de las misma, sus escultores.

La archicofradia ha tenido muchos escultores, pero si de los ultimos que han trabajado para la misma hay que hablar de uno, ese es sin duda de Gonzalez Moreno, que trabajo activamente en la misma a raiz de los sucesos del 36, ya fuese restaurando pasos, o haciendo nuevos, sin duda uno de los mas importantes que procesionan en la Semana Santa Murciana, salido de sus manos en el lavatorio, el cual es el paso mas pesado de todos los que desfilan por las callles Murcianas, nuestra cofradia aparte de este tiene el privilegion de contar con otro paso integramnete salido de su taller, las hijas de Jerusalem.

hablemos un poco de su trayectoria tanto humana como artistica, ahora en el 100 aniversario de su nacimiento.



Hijo del agricultor Antonio González Pellicer y Rosario Moreno González, es el mayor de nueve hermanos. En 1915 su familia se traslada a Algezares por lo que los estudios del joven González Moreno se completarían en 1920 en la escuela del patronato de San José, en el murciano Barrio del Carmen, asistiendo a clases nocturnas.

A la edad de catorce años, tras terminar sus estudios primarios, tiene su primer contacto con la escultura en el taller de un artista belenista. En 1923 ingresa como aprendiz en el taller de escultura del barrio de San Antolin, y en ese mismo año, se matricula en las clases de dibujo y modelado que imparte José María Sánz en la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Murcia. En esta antiquisima e ilustrada institución social, se instruye en el estudio de disciplinas como la aritmética, la geometría, el dibujo, el modelado o el vaciado. Allí es donde conoce a Sanchez Picazo y, sobre todo, a Clemente Cantos, quien le ayuda a ingresar al año siguiente en el taller del imaginero murciano Miguel Martínez, discipulo del escultor Araciel, donde se realizan fundamentalmente retablos e imaginería y se ejercita en el dominio de las técnicas de talla, dorado y policromía.

Entre 1926 y 1927 acaba sus estudios, siendo considerado un alumno brillante y aventajado.

En 1928 celebra en el Círculo de Bellas Artes su primera exposición. Es en esta institución precisamente donde el escultor continúa sus estudios artísticos hasta 1930.

A partir de 1931 tiene la oportunidad de ampliar sus miras, que le alejarían de las corrientes imperantes en la imaginería murciana y que seguían la estela de Francisco Salzillo. Ese año, es becado por la Diputación Provincial de Murcia, previo concurso, y marcha a Madrid, donde estudia escultura en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando. Allí, y entre otros, conocerá a José Capuz.

En 1932 vuelve a exponer en el Círculo un total de dieciseis obras.


Al término de sus estudios, con excelentes calificaciones, obtiene diversos premios, como el premio 'Madrigal' de escultura que le otorga la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando en 1936, siendo la propia academia la que solicita una beca para González Moreno, ante el potencial del joven escultor.

Al estallar la guerra civil, regresa a Murcia, en 1936, y coopera desinteresadamente con el Museo Provincial de Bellas Artes en la recogida y custodia de obras de arte, enfrentandose a la difícil situación que se produce con la destrucción del patrimonio, principalmente religioso, labor en la que tendrá un papel en primerísima línea, como responsable en un primera etapa de salvaguardar numerosos grupos e imágenes durante la Guerra y, posteriormente, de recuperar alguna de éstas, como el Cristo de la Sangre de Nicolás de Bussy, de la "Real, muy Ilustre, Venerable y Antiquisima Archicofradía de la Preciosísima Sangre de Nuestro Señor Jesucristo".

Juan González Moreno dedicó todos sus desvelos a la Junta Delegada de Protección, Incautación y Salvamento del Tesoro murciano, asumiendo en innumerables ocasiones la iniciativa de acudir en secreto a los lugares más amenazados para recoger las obras especialmente valiosas artistica o devocionalmente. Es, incluso el encargado de custodiar las llaves de la Catedral.

Prosigue esta impagable labor de recogida y restauración del patrimonio artistico murciano, siendo ayudado por el escultor Clemente Cantós y los pintores Luis Garay y don Pedro Sánchez Picazo, hasta primeros de marzo de 1938, fecha en la que es movilizado y tiene que marchar al frente reclutado por el ejercito republicano.

Tras la contienda, González Moreno abre su primer taller en Murcia, situado en la casa parroquial de la calle Isabel La Católica, donde colaboran Antonio Villaescusa y Clemente Cantos, y por donde pasan notables artistas que con el tiempo adquiriran renombre. Tal es el caso de Antonio Campillo, Francisco Toledo, Jose Hernandez Cano o Antonio Hernandez Carpe.

Retorna a Madrid en 1939, iniciando una importante labor escultórica, obteniendo un notable reconocimiento y participando en numerosas exposiciones como en el "Salón de los Once de la Crítica de Arte" y en la afamada galería Biosca.

En el año 1941 al tiempo que finaliza los estudios de profesor de dibujo en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando, realiza sus primeras obras para semana santa, entre las que destacan "El Santo Entierro" de la Cofradía del Santo Sepulcro de Murcia y el extraordinario "Stmo. Cristo de la Agonía" para Cieza.

En 1942 es galardonado con el Primer premio de la Exposición Regional de Pintura y Escultura.

Un año más tarde, en 1943 ingresa de la mano de Enrique Azcoaga, en la Academia Breve de Crítica de Arte, dirigida por Eugenio D'Ors.

En 1946 obtiene por vez primera el Premio "Francisco Salzillo" de Escultura que otorga la Excma. Diputación Provincial de Murcia con la obra "La Piedad". Participa también el Tercer "Salón de Los Once" y en la Exposición Nacional de Bellas Artes de ese mismo año.

Fundamentales en su carrera serán sus viajes a Italia (1948 y 1952)y París (1955). En ellos conocería no sólo la obra clásica o las vanguardias, sino a algunos de los más destacados artistas de su tiempo. La formación de Gonzalez Moreno no se circunscribe al taller, sino que la teoría, el estudio pormenorizado del estudio del Arte, la visión de otras escuelas y tendencias le llevará a situarse en un nivel de maestría indiscutible, rompiendo radical y deliberadamente con el estilo salzillesco imperante.

El año 1948, es de crucial importancia en el desarrollo de su extraordinaria formación escultórica, pues consigue la Tercera Medalla en la Exposición Nacional de Bellas Artes con su obra "Muchacha", y es becado por el ministerio de Asuntos Exteriores para viajar por vez primera a Italia. Este primer viaje, donde permanece hasta abril de 1949, la influencia de los grandes maestros del Renacimiento marcará definitivamente su obra. De los clásicos como Donatello y Miguel Angel comentaba que no habían dejado discipulos por llegar a una especie de Summun en su obra.

En 1949 recibe por segunda vez el Premio "Francisco Salzillo" de escultura que le otorga la Excma. Diputación de Murcia por su obra titulada "La Anunciación" y abre un nuevo taller, ubicado en la calle Corbalán, donde se formaran escultores como Elisa Séiquer, Luis Toledo, Pedro Pardo y José González Marcos.

En el año 1950, su obra "Desnudo femenino", presentada en la Exposición Nacional y celebrada en la galería Biosca de Madrid, es designada por la Academia Breve de Crítica del Arte como una de las once mejores obras de ese año, siendo ensalzada por la critica nacional. El prestigio y reconocimiento del escultor a nivel nacional es ya una realidad indiscutible.

En 1952 es invitado a participar en la Primera Bienal Hispano Americana del Arte, y consigue la Segunda Medalla de la Exposición Nacional de Bellas Artes. En este año gana también el concurso para la reconstrucción interior del Santuario de la Virgen de La Fuensanta (Patrona de Murcia), con el equipo compuesto por los arquitectos García Palacios y Bañon Saura, y donde Gonzalez Moreno se encargará de la dirección artistica. Poco después consigue una beca del Ministerio de Educación Nacional para estudiar en Italia durante seis meses, iniciandose así el segundo de sus viajes de formación en la ciudad eterna. Aquí conoce al escultor italiano Giacomo Manzú.

En el año 1954 en plena vorágine de encargos recibidos por las más importantes cofradías pasionarias de la región y del territorio nacional, realiza junto al arquitecto Carbonell el monumento a la "Inmaculada Concepción", por encargo del Ayuntamiento de Murcia.

En 1955 es nombrado Profesor de modelado y dibujo de la Escuela de Artes y Oficios de Murcia. En el mismo año viaja a París, donde puede conocer directamente la obra de Rodín y Maillol.

En 1956 culmina el portentoso grupo escultórico de "Las Hijas de Jerusalem", entregado a la Archicofradía de la Sangre de Murcia para su popular Procesión de "Los Coloraos". Cuatro años antes González Moreno, acabó el grupo de "El Lavatorio", legando a la Semana Santa murciana de dos excepcionales y peregrinas obras monumentales custodiadas por la citada Archicofradía.

Tras recibir diversos premios y distinciones, en Abril de 1957 es elegido Académico de la Academia Alfonso X El Sabio de Murcia. Al mes siguiente merece la medalla de Primera Clase de Escultura de la Exposición Nacional de Bellas Artes con la obra "Desnudo de mujer mediterránea", por la que también obtiene el Premio de Murcia, concedido por el Ayuntamiento. Poco después es nombrado Socio de Honor del Círculo de Bellas Artes de Madrid.

En 1959 es elegido Académico correspondiente de la Corporación de Murcia de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. Finaliza y entrega antes de final de año, la estatua en bronce del Cardenal Belluga, ubicada en la murciana Plaza de la Glorieta, en pleno corazón de Murcia.

A finales de esta década, cenit del escultor, ya han salido de su proverbial gubia, los excelentes grupos escultóricos del "Santo Entierro" en 1959 para la Cofradía Marraja, y "El Descendimiento" de 1954 para Burgos, culminando así la etapa más brillante de Gonzalez Moreno en cuanto a imaginería religiosa.

En 1961 expone en el Palacio Episcopal, once altorrelieves de tema mariano para el Santuario de la Virgen de la Fuensanta.

En 1963 es nombrado Director de la Escuela de Artes y Oficios de Murcia, cargo que ocupará hasta su jubilación en 1978.

En Octubre de 1973 se le nombra Representante de la Comisión de Protección de Monumentos Históricos Artísticos de Murcia.

En la primavera de 1979 se celebra su primera exposición antológica en la Galería Chys.

En 1980 se le concede el Premio Línea de las Artes como reconocimiento a toda su labor escultórica. Participa además en el Primer Salón de Escultura de Murcia.

En 1983 es elegido Miembro de Honor de la Asociación de Doctores Arquitectos, y en Abril se le concede la Mención Especial Francisco Salzillo.

A finales de Marzo de 1988, el Excmo. Ayto. de Murcia acuerda concederle el galardón de la "Matrona de Murcia".

En Octubre de 1989 se organiza una gran exposición antológica del escultor en el Centro de Arte Palacio Almudí.

Juan González Moreno falleció en Murcia el 10 de enero de 1.996.

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